Golpe de calor
Creo que las altas temperaturas de este interminable mes de Agosto han afectado el raciocinio y la claridad de ideas de algunos políticos. Sólo así pueden explicarse las palabras de la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, justificando la desmedida actuación de la Policía marroquí, tras agredir brutalmente a catorce ciudadanos españoles que se manifestaban pacíficamente en apoyo al pueblo saharaui.
Se puede discrepar de la oportunidad de la presencia de los activistas españoles en el Aaiún que, al tener visado de turistas, carecían de autorización para participar en una manifestación política. Pero negarse a condenar el trato brutal y vejatorio dispensado a nuestros compatriotas en el país vecino, demuestra tan escasa sensibilidad como errático criterio.
Según la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, las agresiones “no están confirmadas”. Le invitaría a ver la cara desfigurada de Carmen Roger o el cuerpo literalmente molido a palos de su compañero Pablo Monedero.
Continúa la muy lenguaraz Señora Valenciano asegurando que “hay que proteger los derechos fundamentales de los españoles, pero también tenemos que cumplir la ley cuando no estamos en nuestro país. Igual que los extranjeros cuando vienen a España”. ¿Quiere con eso decir Doña Elena que, si la policía española utilizara semejante brutalidad con turistas extranjeros en una manifestación no autorizada, estas agresiones estarían justificadas?
Sin entrar en el hecho de que está por ver si, de acuerdo con la legislación internacional la policía marroquí tiene legitimidad para actuar en el Sahara Occidental, país ocupado por el reino de Marruecos contra la voluntad de su población y sin el reconocimiento de la ONU, el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, está moralmente obligado a exigir explicaciones al Gobierno marroquí de manera inmediata.
Mientras tanto, recomiendo a la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE que se ponga a la sombra para evitar los perniciosos efectos del golpe de calor.
La política del Gobierno sobre las constantes agresiones de Marruecos al pueblo saharaui son, como mínimo, de una tibieza pasmosa.
Un abrazo
Si Valenciano dice que hay que proteger los derechos de los españoles, ¿por qué no anuncia que pedirá a Rabat explicaciones inmediatamente sobre el trato dispensado a nuestros compatriotas? ¿Y el trato a nuestra policía en Melilla? ¿Por qué Zapatero no puede enfentarse a Mohamed VI y hablar (con mucho talante, por supuesto) con el gobierno marroquí?
¿Es que tiene reservados los tratos bilaterales para Cataluña?